SIGNOS DE PUNTUACIÓN
El punto
El punto se utiliza en los siguientes casos:
n Para separar oraciones dentro de un mismo párrafo (punto y seguido).
n Para indicar el final de un párrafo (punto y aparte).
n Para señalar el final del texto (punto y final).
n Para indicar que una palabra está abreviada: Vd.
No se utiliza punto:
n Tras los signos de interrogación y exclamación de cierre y tras los puntos suspensivos.
n Después de los títulos, capítulos, artículos… si aparecen solos en la línea.
n Para separar los números de los años: 2003.
La coma
La coma se emplea en los siguientes casos:
n Para separar los elementos de una enumeración: Han registrado el dormitorio, el cuarto de baño, la cocina, la sala de estar y el salón.
n Pare indicar la omisión de un verbo que se ha mencionado con anterioridad o que se sobreentiende: Los mayores se entretuvieron con los trapecistas; los más pequeños, con los payasos.
n Para aislar el vocativo del resto del enunciado: Lee, Pedro, en voz alta para todos; Isabel, sal a la pizarra.
n Para introducir una proposición coordinada adversativa: Había hecho la reserva, pero no estaba convencido.
n Para enmarcar las proposiciones subordinadas adjetivas explicativas: Las fotografías, que habían salido movidas, fueron devueltas al laboratorio.
n Para introduir aclaraciones o incisos: En aquella situación, bochornosa para todos, la mejor solución era regresar.
El punto y coma
El punto y coma se utiliza en los siguientes casos:
n Para separar los elementos de una enumeración cuando ya aparecen comas: Les dibujaron los elefantes, tremendos y deformes; los leones, sin melena; la jirafa, excesivamente naranja; los hipopótamos, monstruosos.
n Para separar oraciones yuxtapuestas: Escribía compulsivamente; deseaba acabar cuanto antes.
n Para introducir proposiciones coordinadas adversativas: No nos han obedecido; sin embargo, han prestado la máxima atención.
Los dos puntos
Los dos puntos se emplean en los siguientes casos:
n Para introducir una cita textual: Alfredo nos describió la situación: «Todos estaban horrorizados».
n Para anunciar o cerrar una enumeración: Compramos todo tipo de obras: novelas, dramas, ensayos…; Mejor director, mejor película y mejor actriz de reparto: estos son los premios que ha obtenido su último filme.
n Para introducir ejemplos y casos: Un caso de éxito cinematográfico: «Gladiator».
n Para introducir una conclusión o un resumen: La ley es clara: ha cometido un delito de apropiación indebida.
n Detrás de los vocativos que aparacen en el encabezamiento de cartas, instancias y discursos (Estimado Sr.:) y de las formas verbales de los textos jurídicos-administrativos (SOLICITA:, RUEGA:, EXPONE:, etcétera). En ambos casos, la palabra que sigue a los dos puntos se escribe en línea aparte y con mayúscula.
Los puntos suspensivos
Los puntos suspensivos se utilizan en los siguientes casos:
n Para señalar que una enumeración está incompleta: He escuchado a Mozart, Bach, Strauss, Wagner, Beethoven…
n Para indicar suspense: Se oyó un estruendo y se apagaron las luces…
n Para expresar duda o vacilación: No sé adónde ir… ¿Qué me sugieres?
n Para indicar que un enunciado está inconcluso: Ya nadie se acordaba de los buenos tiempos; ya sabes que….
n Para reproducir parcialmente un refrán, una cita o una sentencia: Lo ha oído mil veces: «Dios los cría…».
n Para indicar que se ha omitido parte de un texto que copiamos literalmente. En este caso aparecen entre paréntesis o entre corchetes: Nuestras vidas […] van a dar en la mar.
Las comillas
Las comillas se emplean en los siguientes casos:
n Para reproducir citas textuales: Y nos espetó: «No os volveré a dirigir la palabra».
n Para reproducir los pensamientos de los personajes en la narración: «Aquello debe acabar», pensaba mientras caminaba.
n Para indicar un uso especial de una palabra: Sí, ya; es muy «olvidadizo».
n Para señalar que una palabra es de otra lengua: ¿Te vas a comer toda la «baguette»?
n Para citar títulos de artículos, poemas, cuadros…: ¿Quién pintó «La maja vestida»?
n Para comentar una palabra: El determinante «el» es masculino singular.
n Cuando es necesario incluir unas comillas dentro de otras, se alternan dos tipos: «Había olvidado leer los pasajes de “El retrato de Dorian Gray” que le habían sugerido», se lamentaba.
Los signos de interrogación y de exclamación
Los signos de interrogación delimitan enunciados interrogativos; los signos de exclamación, enunciados exclamativos.
n Se colocan obligatoriamente al principio y al final del enunciado. Detrás de ellos, no se escribe nunca punto: ¿Cómo estuvo el concierto?; ¡Fue fantástico!
n El signo de apertura se coloca al principio del enunciado; pero si este se inicia con un vocativo, se considera que está fuera de la pregunta o exclamación: Andrés, ¿has traído lo que te dije?; Rosa, ¡siéntate!
n También pueden aparecer fuera los complementos circunstanciales (sintagmas o proposiciones) que figuran adelantados al comienzo del enunciado: Entonces, ¿por qué no me dejas en paz?; Teniendo en cuenta la situación actual, ¿qué va a hacer el Gobierno?
n Al transformar interrogativas directas en indirectas, los signos de interrogación desaparecen: ¿A qué hora saldrás? —me preguntó. Õ Me preguntó a qué hora saldría.
n Los signos de interrogación y de exclamación pueden combinarse para expresar pregunta y sorpresa: ¡Que no ha venido?
n Para expresar ironía o sorpresa, se coloca entre paréntesis el signo de cierre de exclamación al final del enunciado: Y al final, se ausentaron (!).
El guión
El guión se emplea en los siguientes casos:
n Para separar palabras a final de renglón. Recuerda:
· Los diptongos y triptongos no pueden separarse:*clá-usula, cláu-sula; *columpi-áis, colum-piáis.
· Una vocal no puede quedar aislada ni a final ni a principio de línea:*e-dición, edi-ción; *desví-o, des-vío.
· Las palabras con prefijo se separan bien por sílabas o bien por el morfema derivativo: De-sunir, des-unir.
n Para presentar palabras compuestas no fusionadas: hispano-británica.
n Para señalar elementos morfológicos en las explicaciones gramaticales: El sufijo -al, en social.
La raya
La raya se utiliza en los siguientes casos:
n Para aislar aclaraciones o incisos que interrumpen lo que se viene diciendo: Se desconocían las causas —ojalá las hubiéramos sabido—, pero se conocía al causante.
n Para señalar las intervenciones de los interlocutores en los diálogos: —¿Por qué no lo dijiste? / —Estaba asustado.
n Para delimitar los comentarios del narrador: —Y, si estabas asustado —le insinuó—, ¿por qué no pediste mi ayuda?
n Para señalar la omisión de una palabra o el nombre de un autor en las listas bibliográficas:
Delibes, Miguel: Cinco horas con Mario.
—: El camino.
—: Las ratas.
Los paréntesis y los corchetes
Los paréntesis y los corchetes se emplean en los siguientes casos:
n Para incluir un inciso extenso; en el caso de que el inciso esté dentro de un enunciado que aparece entre paréntesis, se utilizarán los corchetes: Desde aquel campeonato (se había luchado hasta la última jornada [la jornada histórica del club] en el mes de junio), el equipo no había vuelto a ser el mismo.
n Para incluir datos explicativos a modo de aposición: La novela de Günter Grass («El tambor de hojalata») ha sido continuamente elogiada.
n Para introducir algún dato o precisión: Vive en Zafra (Badajoz).
n Para indicar una opción: Se necesita camarero(a).
n Para enmarcar las acotaciones en los textos teatrales: Ricardo.—¡Estoy orgulloso de ti! (Se sienta en el suelo.) ¡Aún no me lo puedo creer!
(Otros casos de empleo de paréntesis y corchetes han sido explicados en los apartados dedicados a los signos de interrogación y exclamación y a los puntos suspensivos).
Usos no lingüísticos de los signos de puntuación
Se utiliza el punto:
n Para separar las horas de los minutos: 12.10 h.
n Para expresar la multiplicación matemática: 6 × 5 = 30.
n Para indicar las direcciones electrónicas: www.oup.es
Se emplea la coma:
n Para separar los decimales de los enteros: 6,34.
Se usan los dos puntos:
n Para separar las horas de los minutos: 12:21h.
n Para indicar la división matemática: 81 : 9 = 9.
Se emplea el guión:
n Para enlazar dos números sean o no consecutivos: tomos I-VII, páginas 30-31.
n Para separar los elementos de una fecha expresada en números: 14-6-2003.
n Para separar los dos dígitos finales de dos años que coinciden en los iniciales: 1988-96.
Se emplea la barra:
n Para expresar los cocientes de magnitudes y unidades de medida: 300 m/s.
n Para escribir algunas abreviaturas : c/c (cuenta corriente).
Las mayúsculas
Si se atiende a la puntuación, se escriben con letra inicial mayúscula:
n La primera palabra de un escrito y la que aparece después de punto: Hemos salido a pasear. No hemos visto a nadie.
n La palabra que sigue al signo de cierre de interrogación (?) o de exclamación (!), siempre y cuando no se interponga coma, punto y coma o dos puntos: ¿De dónde vienes? De dar un paseo.
n La palabra que va detrás de puntos suspensivos, si estos cierran un enunciado: Nos enseñaron el jardín, la fuente, el patio… La casa parecía encantada.
n La palabra que va detrás de dos puntos para reproducir palabras textuales: Luis respondió: No tengo nada que contar.
n La palabra que va después de los dos puntos tras el encabezamiento de una carta o documento jurídico-administrativo: Querido amigo: Te escribo para comunicarte que…
Si se atiende a la categoría gramatical, se escriben con letra inicial mayúscula todos los nombres propios, como puedan ser:
n Nombres de personas, apellidos e hipocorísticos, de animales y de objetos singularizados: Miguel, López, Manoli, Babieca, Milú, Excalibur.
n Sobrenombres, apodos y seudónimos: Pedro I el Cruel, el Mochuelo, Clarín.
n Nombres geográficos: Roma, Italia, Sena, Aneto. En el caso de que el artículo forme parte del nombre oficial del lugar (estado, provincia, comunidad autónoma, ciudad…), ambos aparecerán en mayúscula: La Habana, Los Ángeles.
n Nombres de constelaciones, estrellas, planetas, astros, los signos del Zodiaco, los puntos cardinales (en todos los casos anteriores si nos referimos a ellos explícitamente), festividades, divinidades, libros sagrados, órdenes religiosas y marcas comerciales: Casiopea, Venus, Tauro, Norte, Navidad, Dios, Alá, Biblia, Carmelo, Citroën.
Si se atiende a otras circunstancias, se escriben con letra inicial mayúscula:
n Las fórmulas de tratamiento, especialmente si están en abreviatura: Ilmo., Excmo.
n Sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de instituciones, entidades, organismos, títulos de dignidad o autoridad: Real Academia Española, Tribunal Supremo, Universidad Autónoma de Madrid, Presidente del Gobierno.
n Nombres de organismos que signifiquen entidad o colectividad: Gobierno, Judicatura, Administración, Iglesia.
n La primera palabra del título de cualquier obra: Crimen y castigo, Asesinos sin rostro.
n Los sustantivos y adjetivos que formen parte de publicaciones periódicas o colecciones: El Mundo, Expansión.
Se utilizan las mayúsculas en toda la palabra o en frases enteras en estos casos:
n Siglas y acrónimos que no han pasado al léxico general: CPU, FIFA.
n Cabeceras de los diarios y revistas: EL PAÍS, EL MUNDO
n Cubiertas y portadas de libros: LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER.
n Numeración romana para indicar el ordinal: siglo XVII.
n Verbos que presentan el objetivo de un documento jurídico o administrativo: EXPONE, SOLICITA.
Reglas de acentuación
Acentuación de palabras
Según la posición de la sílaba tónica, las palabras se clasifican de la siguiente forma:
Ø Agudas La sílaba tónica es la última: reloj, avión.
Ø Llanas o graves La sílaba tónica es la penúltima: anillo, lápiz.
Ø Esdrújulas La sílaba tónica es la antepenúltima: bárbaro, sábana.
Ø Sobresdrújulas La sílaba tónica es la anterior a la antepenúltima:
consúltaselo.
Se escriben con tilde:
§ Las palabras agudas acabadas en vocal, -n o -s: café, balón, compás.
§ Las palabras llanas que no terminan en vocal, -n o -s: carácter, débil.
§ Todas las palabras esdrújulas o sobresdrújulas: sábana, indícamelo.
Acentuación de palabras monosílabas
Por regla general, las palabras monosílabas no llevan tilde.
Deben considerarse como excepción a esta regla los monosílabos con tilde diacrítica, es decir, la que permite distinguir palabras homógrafas de distintas categorías gramaticales: dé (verbo dar) / de (Prep); tú (Pron pers) / tu (Adj pos); él (Pron pers) / el (Art); mí (Pron pers) / mi (Adj pos); sí (Adv) / si (Adj pos o Conj); sé (verbos saber y ser) / se (Pron pers); té (Sust) / te (Pron pers); más (Adv) / mas (Conj)).
Hay una serie de palabras cuya pronunciación varía según los hablantes:
· En principio, deben considerarse monosílabas pues se entiende que en ellas no existe hiato sino diptongo o triptongo y, por lo tanto, no deben llevar tilde: hui, riais, guion.
· Sin embargo, en muchos casos, los hablantes perciben el hiato, por lo que también es admisible que se escriban con tilde al entenderse como bisílabas: huí, riáis, guión.
Acentuación de diptongos, de triptongos y de hiatos
Ø Diptongo Combinación de dos vocales en una misma sílaba: ai-re, co-méis, viu-da.
Ø Triptongo Combinación de tres vocales en una misma sílaba: lim-piáis.
Ø Hiato Combinación de dos vocales que se pronuncian en sílabas distintas: o-es-te.
Los diptongos y triptongos se acentúan ortográficamente siguiendo las reglas generales: hincapié (aguda), Suárez (llana), miércoles (esdrújula). Con todo, conviene tener en cuenta las siguientes reglas:
§ En los diptongos formados por una vocal abierta (a, e, o) y una cerrada (i, u), la tilde se coloca sobre la vocal abierta: rodapié, huésped.
§ En los diptongos formados por dos vocales cerradas, la tilde se coloca sobre la segunda: cuídate.
§ En los triptongos, la tilde siempre recae sobre la vocal abierta, que es la central (las otras dos son cerradas): ensuciáis.
Las palabras con hiato siguen las reglas generales de acentuación: Jaén (aguda), Sáez (llana), caótico (esdrújula).
Excepción: Los hiatos en los que el acento recae sobre la i o la u llevan siempre tilde; así, lavandería lleva tilde, aunque sea llana y acabe en vocal.





